miércoles, 25 de abril de 2012

Nota de opinión - Problemáticas de Parque Patricios (Dic-2012)


OPINIÓN | Laura Ruesja

EL DERECHO A LA SEGURIDAD DE ¿TODOS?

Resguardar la seguridad y la vida de los habitantes y el orden público es una obligación del Estado y un derecho de todos los que residen en el territorio argentino. El gobierno nacional se encuentra habilitado, mediante el Ministerio de Seguridad, a disponer de las fuerzas federales de seguridad para llevar a cabo acciones que se consideren necesarias en pos de preservar la paz.

En base a ese argumento, se firmó el decreto 864/2011, Plan Unidad-Cinturón Sur (por el Ejecutivo nacional y el Ministerio de Seguridad) y se puso en marcha el 4 de julio de este año. Por ellos, se movilizó de sus puestos a efectivos de la Gendarmería Nacional y de la Prefectura Naval y se los reacomodó en diferentes barrios de la Capital Federal, para reforzar la seguridad de la ciudad.

Con este decreto se presentan dos problemas: al movilizar personal de Prefectura y Gendarmería desde las provincias hasta Capital Federal, se da la situación en que agentes del interior cuidan un barrio, al cual en la mayoría de los casos, es la primera vez que visitan. La falta de conocimiento de la zona y  de los lugares más inseguros de la ciudad, genera inconvenientes cuando se llevan a cabo algunos operativos, ya que no sólo no saben dónde se están metiendo, sino que al realizar el papel de policías, no conocen con exactitud lo que deben ni lo que no deben hacer. Así, varias veces, el accionar de la Gendarmería o Prefectura termina siendo ineficaz por el simple hecho de que ellos no son policías, y ese no es su lugar de trabajo ni residencia.

Por otra parte,  al moverse de sus puestos, han quedado espacios sin vigilancia en algunos lugares del país, donde no existe otra fuerza que pueda cubrir a la Gendarmería ni a la Prefectura. Entonces, mientras se reforzó la seguridad en Capital Federal, se debilitó en algunos puntos del país, sobre todo, en las rutas, fronteras y pasos fluviales. También, en la misma Capital, al moverse agentes del Puerto de Buenos Aires, los residentes de esa zona ahora se ven desprotegidos.
No está mal que el gobierno quiera resguardar a sus habitantes, es lo que exige la Constitución Nacional. Lo que habría que repensar es el modo en que se llevan a cabo las acciones. Al parecer, no se consideraron los detalles y, por ello, el sistema carece de eficacia y eficiencia en algunas partes. Mientras se le entrega seguridad a la gente de determinados lugares de la capital, se libera zonas en las que otros argentinos y argentinas quedan sin resguardo.

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