miércoles, 25 de abril de 2012

Abril 2012- Nota de opinión: Suba del precio de la yerba (Escrito para radio)

SUBA EN EL PRECIO DE LA YERBA - OPINIÓN

Karina sale contenta del supermercado que queda cerca de su trabajo, luego de pagar $22 por 1 kilo de yerba. Sí, escucharon bien, ¡22 PESOS! Sonaría a una locura si no escucharan lo que tiene para decir: “En mi barrio el medio kilo está a $17 pesos, conseguir un kilo por $22, ¡es buenísimo!” dice Karina. Y sí, ahí está el problema.

Por razones que a esta altura de la discusión no quedan del todo claras, la yerba mate empezó a faltar en las góndolas de los supermercados y almacenes argentinos. En los pocos lugares que se podía conseguir el producto, la viveza criolla se hacía notar con carteles que facturaban a 20, 30 y hasta 45 pesos el paquete de 1 kilo de yerba, según dice el diario Página 12.

Del lado de los productores, se dice que hay “sobreabundancia de yerba en el mercado” y “unos cuantos vivos". Según los trabajadores yerberos, la gran suba en el precio se debe a que los comerciantes están haciendo un acopio del producto para subir el precio y obtener grandes ganancias.

Desde el gobierno aseguran que harán todo lo posible para que el comercio baje este elevado precio y lo establezca entre 16 y 18 pesos, que fue lo que se había acordado con los productores.

Mientras tanto, lo único que espero como fanática del mate, es que se establezca un precio racional para poder seguir disfrutando del mejor compañero de estudio. ¿Qué voy a hacer si, como decía el flaco Spinetta, nadie viene hasta aquí a cebarme unos amargos? Gracias.
Laura Ruesja

Abril 2012 Nota de opinión: Femicidio (Escrito para radio)

TIPIFICACIÓN DEL FEMICIDIO EN EL CÓDIGO PENAL ARGENTINO - OPINIÓN


El femicidio o feminicidio es la traducción en español que recibe la palabra inglesa femicide. Es un término que hace alusión al asesinato de mujeres por motivos de género. A lo largo de la historia, miles de mujeres han sido maltratadas y masacradas por el simple hecho de ser mujeres. El femicidio, además de ser un título legal en algunos países, se considera como un problema cultural que se refleja en sociedades altamente machistas, donde las mujeres son desplazadas, denigradas, desvalorizadas. En Argentina, se dieron a conocer casos de mujeres que fueron quemadas por sus maridos y perdieron la vida. Uno de los casos más relevantes de los últimos tiempos fue el de Wanda Taddei, esposa del ex baterista del grupo Callejeros, Eduardo Vázquez. Vázquez roció con alcohol y quemó a esta mujer en el medio de una pelea, ocasionándole graves heridas que terminaron con la vida de Wanda. Luego de este caso particular, se conocieron más y más episodios de mujeres quemadas, y así las cifras alcanzaron niveles preocupantes.

Una de las características de los países latinoamericanos es el machismo presente en la sociedad y Argentina no queda exenta de esta problemática sociocultural. Hasta el momento, el Código Penal Argentino calificaba como homicidio agravado por el vínculo u homicidio conyugal a la muerte de mujeres en manos de hombres. Al existir atenuantes como “emoción violenta”, las penas a los homicidas suelen ser reducidas.

Los diversos grupos feministas, los que luchan en contra de la violencia de género, las ONG que ayudan a mujeres víctimas de violencia familiar, vienen luchando hace tiempo contra este conflicto. Tal es la importancia que ha tomado en nuestro país, que se ha propuesto llevar al congreso un debate sobre la tipificación del femicidio. Esto implica una reforma en el Código Penal mediante la cual se reconozca la figura del femicidio como un tipo agravado de homicidio, que establece "agravantes por el vínculo" y descarta el uso de atenuantes cuando el hombre tenga antecedentes por violencia. 

 Este gran paso, que en el día de ayer fue aprobado por la Cámara de Diputados y espera su tratamiento en Senadores, implica un avance en la lucha por una sociedad más igualitaria y el respeto y defensa de los derechos humanos. Si bien es cierto que se modifica el Código Penal para cuando la muerte de la mujer ya ha sido efectuada, implica el reconocimiento social de que casos como estos no quedarán impunes.

Es necesario que esto se acompañe de una concientización de la población en contra de la discriminación de personas por su sexo, raza, religión, ideología, o cualquier aspecto que haga a su persona. Para poder convivir en este mundo tan complejo, hace falta el respeto mutuo, el diálogo y el consenso.
Laura Ruesja

Nota de opinión - Problemáticas de Parque Patricios (Dic-2012)


OPINIÓN | Laura Ruesja

EL DERECHO A LA SEGURIDAD DE ¿TODOS?

Resguardar la seguridad y la vida de los habitantes y el orden público es una obligación del Estado y un derecho de todos los que residen en el territorio argentino. El gobierno nacional se encuentra habilitado, mediante el Ministerio de Seguridad, a disponer de las fuerzas federales de seguridad para llevar a cabo acciones que se consideren necesarias en pos de preservar la paz.

En base a ese argumento, se firmó el decreto 864/2011, Plan Unidad-Cinturón Sur (por el Ejecutivo nacional y el Ministerio de Seguridad) y se puso en marcha el 4 de julio de este año. Por ellos, se movilizó de sus puestos a efectivos de la Gendarmería Nacional y de la Prefectura Naval y se los reacomodó en diferentes barrios de la Capital Federal, para reforzar la seguridad de la ciudad.

Con este decreto se presentan dos problemas: al movilizar personal de Prefectura y Gendarmería desde las provincias hasta Capital Federal, se da la situación en que agentes del interior cuidan un barrio, al cual en la mayoría de los casos, es la primera vez que visitan. La falta de conocimiento de la zona y  de los lugares más inseguros de la ciudad, genera inconvenientes cuando se llevan a cabo algunos operativos, ya que no sólo no saben dónde se están metiendo, sino que al realizar el papel de policías, no conocen con exactitud lo que deben ni lo que no deben hacer. Así, varias veces, el accionar de la Gendarmería o Prefectura termina siendo ineficaz por el simple hecho de que ellos no son policías, y ese no es su lugar de trabajo ni residencia.

Por otra parte,  al moverse de sus puestos, han quedado espacios sin vigilancia en algunos lugares del país, donde no existe otra fuerza que pueda cubrir a la Gendarmería ni a la Prefectura. Entonces, mientras se reforzó la seguridad en Capital Federal, se debilitó en algunos puntos del país, sobre todo, en las rutas, fronteras y pasos fluviales. También, en la misma Capital, al moverse agentes del Puerto de Buenos Aires, los residentes de esa zona ahora se ven desprotegidos.
No está mal que el gobierno quiera resguardar a sus habitantes, es lo que exige la Constitución Nacional. Lo que habría que repensar es el modo en que se llevan a cabo las acciones. Al parecer, no se consideraron los detalles y, por ello, el sistema carece de eficacia y eficiencia en algunas partes. Mientras se le entrega seguridad a la gente de determinados lugares de la capital, se libera zonas en las que otros argentinos y argentinas quedan sin resguardo.

Cuadros informativos - Nota Problemáticas de Parque Patricios (Dic-2012)


Distrito Tecnológico y beneficio inmobiliario

Parque Patricios ha sido catalogado como Distrito Tecnológico por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Esto quiere decir, que se lo considera como una de las zonas de la ciudad donde se instalaran y desarrollaran empresas relacionadas con la informática, nuevas tecnologías, comunicación y software. Ya se encuentran instaladas 90 empresas que conforman el polo tecnológico y se espera que se sumen más. Recorriendo el barrio se pueden observar las obras en construcción de edificios con oficinas, que según el Ministerio de Desarrollo Económico porteño, albergarán a 9000 personas.

La instalación de este Distrito Tecnológico ha beneficiado a los vecinos de Parque Patricios incluso antes de que se terminen las obras y comiencen a operar las empresas. Lo que ocurre es el valor de las propiedades de la zona han incrementado en un 20%, según empresas inmobiliarias. Por ello, quienes tenían carteles de propiedades en venta hace tiempo, decidieron renovarlos y colocarles el título de Distrito (o Polo) Tecnológico.
Las inmobiliarias que se encuentran en el barrio, aseguran que la demanda ha subido y la posibilidad de concretar una venta se ha facilitado. Así, muchos de los vecinos que tenían en venta sus propiedades hace mucho tiempo, hoy ven la oportunidad de realizar sus negocios de forma más rápida y con mayores beneficios económicos.




Reacomodo de las fuerzas de seguridad federales

Desde el  4 de julio de 2011, se puso en marcha el decreto 864/2011, llamado Plan Unidad-Cinturón Sur, firmado por la presidenta Cristina Fernández, el  jefe de Gabinete  Aníbal Fernández, y la ministra de Seguridad  Nilda Garré. Este programa tiene como objetivo reforzar la seguridad de la Capital Federal mediante el trabajo en conjunto de tres fuerzas de seguridad federales: Policía Federal, Gendarmería Nacional y Prefectura Naval Argentina.

Se les otorgó a la Gendarmería y a la Prefectura las funciones de policía de seguridad y las tareas de prevención e investigación de los delitos que se les asignen en la zona de Capital Federal. También, deberán cumplir todas las acciones requeridas por el ministerio de Seguridad, a fin de optimizar el servicio.
Así, 1250 efectivos, 60 motos, 45 patrulleros y 14 camionetas de la Gendarmería fueron reubicados en los barrios de Nueva Pompeya, Bajo Flores, Villa Soldati y Villa Lugano;  y otros  1250 efectivos, 26 motos, 24 patrulleros y 10 de Prefectura fueron destinados a los barrios de la Boca, Barracas y Parque Patricios. 1000 policías federales fueron trasladados a cubrir el resto de la ciudad, con 180 motos y 200 patrulleros. (Datos extraídos de www.prefecturanaval.gov.ar)

Diciembre 2011 - Nota de investigación: Problemáticas en Parque Patricios (CF)



Vecinos preocupados por la inseguridad en Parque Patricios
La migración barrial que se suscita en el barrio porteño de Parque Patricios se ha convertido en un problema de los últimos años. Según los vecinos, la presencia de los habitantes no residentes en la zona, ha alterado y modificado la vida cotidiana del pintoresco lugar, volviéndola insegura.
Para los habitantes de Parque Patricios la inseguridad no es un tema menor. Al ser vecinos directos de una villa de emergencia, se sienten amenazados y vulnerables a sufrir cualquier tipo de agresión o robos. Esta preocupación surge a partir de que, según la Policía Federal, la villa de emergencia vecina es el lugar de residencia de un gran número de delincuentes y uno de los centros de venta de droga más importante de la Capital Federal.
El barrio de Parque Patricios está delimitado por Avenida Entre Ríos, Avenida Vélez Sarsfield, Avenida Amancio Alcorta, Cachi, Avenida Almafuerte, Sánchez de Loria y Avenida Juan de Garay. Ocupa una superficie de 4 km2 y reside una población de 48000 habitantes (datos tomados de www.buenosaires.gov.ar). A pocas cuadras, hacia el sur del barrio, se encuentra la villa 21 o, también llamada, villa Zavaleta. Según los datos aportados por la comisaría 32 que vigila la zona, la población de esta villa es de 90000 habitantes. Debido a la proximidad con Parque Patricios, quienes viven en la villa se han convertido en habitantes no residentes del barrio: deambulan a cualquier hora-principalmente de noche- e intranquilizan a los vecinos por el hecho de que suelen estar drogados, revolviendo basura, ensuciando la vía pública y, algunos, cometiendo ilícitos.
Para Sandra, de 45 años, vecina y comerciante de Av. Caseros al 2900, “la llegada de gente proveniente de la villa que está cerca de acá trae problemas porque no todos los que vienen, vienen con buenas intenciones. La mayoría viene a robar, revolver la basura, vender droga, y asustar a los vecinos”, dijo la dueña del local de ropa para bebés, que vivió toda su vida en el mismo lugar. Sandra, contó que “ahora ya no podés tener el local con las puertas abiertas; sí o sí tenés que cerrar la puerta con llave, poner un cartel que indique que sí se atiende, y prestar mucha atención sobre la persona a la que le abrís la puerta”. Como en el local de Sandra, se puede observar en diferentes locales, que sea la hora que sea, los comerciantes prefieren atender con las puertas cerradas. En el caso de los kioscos de golosinas y bebidas, algunos optan por atender a través de una ventana con rejas y no dejar ingresar a nadie al local.
En el caso de Alejandra, de 28 años, que es empleada de una tómbola ubicada en la esquina de La Rioja y Cátulo Castillo, se encuentra “trabajando tras las rejas”. Lo que sucede es que, tras varios robos sufridos por la tómbola, el dueño del local decidió enrejar el mostrador de atención al público. Además, instaló un portero eléctrico para que quien quiera ingresar, primero deba tocar el timbre. Según Alejandra, “muchos de los que vienen desde la villa, a veces, se quedan todo el día y hasta pasan la noche acá. Cuando venís caminando a la mañana, los ves tirados en las veredas, rodeados de basura y perros, y la mayoría drogados. También podes ver a madres muy jóvenes, con tres o cuatro nenes durmiendo y ellas drogadas”. La joven aseguró que “se te parte el alma de verlos así, pero si los intentás ayudar corres el riesgo de que te hagan algo por lo pasados de droga que están”. En esta encrucijada de querer ayudar y tener miedo de ser agredidos, muchos vecinos y comerciantes de la zona coincidieron en que ellos optan por no hacer nada, ya que las experiencias no han sido tan buenas y sólo han logrado generar más miedo por esta situación.
Por el contrario, Rubén, un estudiante de derecho de 22 años, que vive en la calle Patagones al 2400, habla de la misma situación pero muestra otra posición. “Yo durante el día no estoy en casa, vuelvo como a las 7 de la tarde y siempre en la esquina hay un grupo de nenes, entre 8 y 12 años, que están revolviendo la basura. Los chicos la verdad son muy tranquilos, más allá de todo no dejan de ser niños; suelo darles algo de comida y nunca tuve problemas con ellos”,dijo Rubén. Para este joven estudiante de derecho, se presentan dos problemas. Por una parte, “cuando revuelven la basura, después dejan todo desparramado por la vereda y la calle, y eso lógicamente genera molestias para quien transita”;y, por otro lado, al estar en una zona “turbia”, el flagelo de la droga se hace“insostenible”. Rubén puso como ejemplo al mismo grupo de niños, y dijo: “los dos más grandes, que calculo no tienen más de 12 años, empezaron a drogarse, y es muy probable que los más chicos lo hagan en un futuro no muy lejano”.
Otro problema que se les presenta a los comerciantes, es que en los últimos meses, jóvenes que visten con el uniforme de los empleados de limpieza de la vía pública, pasan vendiendo bolsas de residuos y, al llevar ese uniforme, brindan la confianza a muchos para abrirles la puerta. Una vez adentro del local, los comerciantes aseguraron que son presionados para comprar 10 bolsas de nylon a 40, 50 o hasta 60 pesos. Si se niegan a comprarles por el alto precio al cual pretenden vender las bolsas, son amenazados y obligados a entregar cualquier suma de dinero. Los clientes de una pescadería de Av. Caseros, contaron que han pasado por situaciones en las que estos supuestos vendedores de bolsas (o de cualquier otro tipo de producto), los han presionado a ellos también para entregar dinero.

Progreso, orgullo y preocupación

Parque Patricios es un barrio que se caracterizó siempre por una gran impronta cultural. Escritores, pintores, cantantes, deportistas, y diferentes figuras del espectáculo han residido y transitado sus calles. Se destaca por poseer casas bajas, de familias en su mayoría trabajadoras de clase media. Posee importantes hospitales públicos: el Hospital Policial Churruca, Hospital General de Agudos Dr. Penna, Hospital Materno Infantil Ramón Sardá, Hospital de Agudos Francisco Muñiz, Hospital de Gastroenterología Dr. C. A. Cena, y el Hospital Nacional de Pediatría Dr. Garrahan. Cuenta con fábricas y empresas de transportes, y ha sido designado como polo tecnológico de la Capital Federal este último año. Además, una de sus manzanas está ocupada por El Palacio: el Estadio Tomás Adolfo Ducó perteneciente al Club Atlético Huracán.
El capital simbólico más importante del barrio es el Parque de los Patricios, además del Parque Florentino Ameghino y las plazas José C. Paz y Nicaragua, que han sido restaurados y rehabilitados para ser usados por los vecinos como espacios de esparcimiento, recreación y de deportes. Obra realizada por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Allí se pueden observar niños, jóvenes, adultos y abuelos, que pasan
sus tardes al aire libre.
La última novedad en el barrio ha sido la llegada del subte, la línea H, cuya apertura ha mejorado y agilizado notablemente el sistema de transporte y comunicación según los testimonios de quienes viven y/o trabajan en el barrio. Además, también hay diferentes líneas de colectivos y cuentan con el ex ferrocarril General Belgrano, que pasa por el lado sur del barrio.
Entre tantos atributos de los cuales los vecinos se sienten orgullosos, surge la preocupación por la gente de la villa vecina que circula por el barrio. Para los vecinos y comerciantes, los problemas de inseguridad, droga e indigencia que se pueden observar por las calles vienen exportados desde la villa de emergencia Zavaleta.
Luego de varias quejas y gran número de denuncias, el gobierno nacional, desde el Ministerio de Seguridad, decidió incluir al barrio dentro del Plan Unidad Cinturón Sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Esto llevó a que la Prefectura Naval Argentina se instale en el lugar el 4 de julio de este año. (Ver recuadro). Además, la policía Metropolitana también ha sido afectada a cubrir la seguridad de la zona y así, se encuentran trabajando tres fuerzas de seguridad dentro del mismo barrio: Policía Federal, Policía Metropolitana y Prefectura. Según Gustavo, un peluquero de 61 años que vive y trabaja en el barrio, “apenas llegó la prefectura, las cosas se habían calmado un poco. Ahora yo veo que paulatinamente vuelven a suceder las cosas de antes, porque la Prefectura no está hecha para la calle y los delincuentes ya se dieron cuenta de cómo esquivarlos. Por ahora creo que estamos en un tiempo de receso con la Prefectura en la calle, pero a penas los saquen de acá, vamos a volver a la incertidumbre con la que vivíamos antes. Yo no me quiero ir de mi barrio, crecí acá y acá quiero morir, por eso me apena que cada vez se viva con más miedo”, aseguró Gustavo.

Prefectura: la voluntad de ayudar, la imposibilidad de hacerlo


Para aclarar la situación, el Ayudante Principal de la Prefectura y Coordinador de la comisaría 32 de Parque Patricios, Juan Cabrera, contó cómo es el manejo de la Prefectura en el lugar.
Según el oficial Cabrera, se mandó a la Prefectura a suplir a la Policía Federal que opera en el lugar, por el simple hecho de que conforman el grupo de fuerzas federales del país. “Por esa razón también movieron a la Gendarmería; además de nosotros, no existen otras fuerzas federales”, dijo Cabrera.
El 4 de julio de este año, el barrio vio el arribo de 300 efectivos de la Prefectura Naval Argentina, acompañados de 14 patrulleros, que rápidamente fueron divididos en 13 sectores para volver más eficiente el control de la seguridad y el orden público. De los 90 efectivos de la Policía Federal que trabajaba en el lugar, sólo 10 quedaron en la
comisaría, y el resto fue reubicado en otros barrios de la Capital. (Datos aportados por la comisaría 32).

El miembro de la Prefectura entrevistado, Juan Cabrera, coincidió y ratificó lo dicho anteriormente por el señor Gustavo, vecino y peluquero del barrio. Según explicó Cabrera, cuando llegó la Prefectura en julio, se produjo la saturación del delito. Desde septiembre hasta ahora, el nivel de delitos e ilícitos cometidos ha aumentado en forma lenta pero progresiva. “Si bien no se volvió a los picos máximos de inseguridad que existían en el lugar cuando nosotros llegamos, se puede ver que a diferencia de julio, los delincuentes ya han tenido tiempo de ingeniárselas para burlar a la autoridad”, expresó el agente Cabrera.

Para el Coordinador de la comisaría 32, existen dos problemas. Por un lado, para poder tener 300 efectivos caminando por Parque Patricios, hizo falta movilizar miembros de la Prefectura que estaban en diferentes canales fluviales del país. Así, puede verse un oficial de la Provincia de Misiones circulando por Av. Caseros, que de lo único que tiene certeza es que se encuentra en Parque Patricios. Muchos de los agentes que provienen del interior nunca antes habían estado en el barrio y por ello tienen un total desconocimiento de la zona. “Lo complicado no es que estén caminando por Av. Caseros, sino que tengamos que hacer un operativo y alguno de ellos deba ingresar en la villa; ahí, no conocen cómo se manejan los residentes, y tenés pasillos angostos de 150 metros de largo, y no sabés qué te puede pasar, con qué te vas a encontrar, y si vas a poder salir o no”, explicó Juan Cabrera.

Por otra parte, el segundo problema que señala Cabrera es que la Prefectura, si bien es fuerza de seguridad federal, no está preparada teóricamente en cómo debe actuar en las calles, ni cómo deben ser los trámites administrativos con los que se manejan, por ejemplo, las denuncias por violencia familiar o accidentes de tránsito. En la comisaría 32 existe la presencia de 10 agentes de la Policía Federal que intentan llevar adelante la parte administrativa y ayudan en lo posible a los miembros de la Prefectura, pero no dan abasto. Cuando ocurren episodios diferentes en forma simultánea, ellos no pueden movilizarse hacia el lugar. Así, los operativos son llevados a cabo por los agentes de Prefectura que reciben por radio las sugerencias de los policías federales que están en la comisaría, o simplemente, según los razonamientos a los que arriban cuando están frente a los hechos los mismos miembros de la Prefectura.
La Policía Metropolitana, creada por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, también está presente en el lugar. Trabaja en conjunto con la Prefectura, y, a diferencia de ellos -según Cabrera- tienen conocimiento de cómo deben llevarse a cabo las acciones en las diferentes situaciones. El inconveniente que se le presenta a la Policía Metropolitana es que aún no cuentan con un espacio físico propio donde instalarse, ya que el mismo todavía está en proceso de construcción. De esta forma, cuando un vecino llama al Sistema de Emergencias 911, no tiene la certeza si arribará un patrullero de la Prefectura, de la Policía Metropolitana, o alguno de los que posee la Policía Federal, que aún se encuentran en la zona.


Tanto vecinos como las fuerzas de seguridad se encuentran en total desconocimiento de hasta cuándo permanecerá la Prefectura en el lugar. “La decisión viene de arriba, del Ministerio de Seguridad. Lo único que sabemos es que tenemos que esperar que nos digan que nos vamos, así levantamos nuestras cosas y retornamos a nuestros originales y correspondientes puestos de trabajo”, dijo Cabrera. Además, agregó: “para mí, quienes se van a terminar encargando de esta zona van a ser los de la Metropolitana. Ellos saben lo que tienen que hacer, están preparados para esto, conocen la zona y dentro de poco van a tener su propia dependencia en el barrio”, concluyó el Ayudante Principal de Prefectura.
Los vecinos aseguran que, por el momento, sólo saben que su barrio se encuentra en crecimiento y progreso. Lo único que esperan es que el crecimiento y el progreso también se vea reflejado en el sistema de seguridad.

Por Laura Ruesja.

Julio 2011 - Nota de investigación: Frigorífico Brunetti (Salta)

NO HAY AVANCES EN LA CAUSA JUDICIAL Y LOS VECINOS CONTINÚAN CON LAS QUEJAS POR LOS MALOS OLORES      
Los vecinos del suroeste de la Ciudad de Salta siguen sin obtener respuestas por las molestias que ocasiona el Establecimiento Frigorífico Brunetti. El intendente Miguel Ángel Isa fue reelecto y entre sus propuestas para el nuevo período de gobierno no figura la causa Brunetti. Esta causa corresponde a la queja de vecinos de los barrios aledaños al frigorífico: B° Solís Pizarro, B° Santa Lucía, B° La Ciénaga, entre otros. Los representantes vecinales denuncian que Brunetti contamina y piden que se vaya del lugar.

En el período de abril a noviembre de 2010 un grupo de estudiantes secundarios del Colegio Belgrano de Salta realizó una investigación sobre la situación del frigorífico y matadero Brunetti. Los resultados obtenidos de esa investigación sostenían que la empresa cumplía con las normas mínimas para ser habilitada pero, sin embargo, ocasionaba molestias a los vecinos de los barrios aledaños, en especial a los del barrio Solís Pizarro que se encuentran más próximos al frigorífico.
“El problema fue subsanado tan sólo en un 10%. Las autoridades siguen sin realizar un estudio de impacto ambiental para constatar si Brunetti contamina o no, y mantienen la misma política de control por la que esta empresa sigue en funcionamiento y molestando”, dijo el representante del Centro vecinal del B° Solís Pizarro, Sr. Lorenzo Rodríguez, en una charla telefónica mantenida el pasado 22 de junio.
En una entrevista que se realizó para conocer la situación actual de la problemática, el Ing. Aníbal Trupiano, responsable del área Programa Evaluación de Impacto Ambiental de la Provincia de Salta, dijo: “las cosas siguen igual, la comisión que se formó en su momento para tratar el asunto se disolvió y no me llamaron más para realizar ningún tipo de propuestas, ni para llevar a cabo alguna medida”. El Ing. Trupiano aclaró que desde su lugar no puede intervenir si no es convocado, debido a que el organismo competente a cargo es la Municipalidad de la Ciudad de Salta y él depende de un ministerio que actúa a nivel provincial (Ministerio de ambiente y desarrollo sustentable de la Provincia de Salta).
Por otra parte, desde la Subsecretaría de ambiente municipal informaron: “Brunetti sigue funcionando porque cumple con las normas mínimas para su habilitación, la causa sigue abierta porque los vecinos la continúan.”
Y, con lo que respecta a Brunetti, fuentes cercanas a la empresa dijeron que las condiciones en el interior del establecimiento continúan siendo las mismas: área de faena con falta de higiene, infraestructura y mobiliario deteriorados, residuos orgánicos e inorgánicos en una de las piletas de decantación.
Desde la Municipalidad de la Ciudad de Salta se excusan diciendo que el municipio no cuenta con el presupuesto necesario para realizar los estudios pedidos por los vecinos que iniciaron la causa judicial. El estudio de impacto ambiental y perforaciones en el suelo dentro y fuera del establecimiento para corroborar si el efluente que la empresa no vuelca en el río Arenales se está filtrando a las napas subterráneas, son los procedimientos que demandan los querellantes.
El Establecimiento Frigorífico Brunetti sigue operando de forma normal, en su horario habitual, y las molestias, por la que los vecinos piden que se vaya del lugar la empresa, no han cesado. Ya pasaron siete meses desde que el grupo de alumnos realizó dicha investigación y hasta el día de hoy la causa prosigue su statu quo.

Por Laura Ruesja